La comodidad en los vuelos es un tema recurrente cuando se habla de aviación comercial. Siempre hay chistes, anécdotas e historias variopintas sobre la incomodidad de los asientos de avión. “Los asientos son estrechos”, “las filas están muy pegadas entre sí” o “no me podía ni levantar” son frases repetitivas para los viajeros que vuelan en clase turista.

Estos problemas no son ninguna novedad en el sector, pero si al poco espacio le añadimos las medidas de seguridad COVID, encontramos que se deben buscar alternativas a la organización y diseño del interior de los aviones.

Una de las maneras de ampliar el espacio y permitir más comodidad a sus pasajeros es aumentar el tamaño del avión. Boeing y Airbus hace tiempo ya presentaron sus propuestas de aviones de dos pisos (Boeing 747 y Airbus A380) que permitirían ampliar tanto el número de viajeros como el nivel de comodidad de estos.

Otra propuesta de interior con doble piso es la del diseñador Jeffrey O’Neill. Como si se tratara de una litera, dos personas compartirían una fila, pero una encima de la otra. Esto permitiría más intimidad y espacio sin que las aerolíneas tuvieran que comprometer el número de pasajeros.

Aun así, hay maneras de mejorar las condiciones de los pasajeros sin necesidad de hacer grandes cambios estructurales en los aviones. La empresa italiana Aviointeriors, que se especializa en diseñar y producir asientos e interiores de cabina, presentó una propuesta que permitía crear distancia social, a la vez que mejorar la comodidad y la intimidad en los asientos.

Su diseño consiste en invertir el asiento del medio. Esta inversión de la dirección del asiento central permitiría individualizar cada asiento, lo que facilitaría la separación entre asientos a la vez que mantener la capacidad del avión.

Esta misma empresa también propuso un diseño de asientos semejante a las butacas de los cines. Estos asientos se plegarían cuando no hay nadie sentado, lo que supondría una mejora en la movilidad de los pasajeros.

Una de sus propuestas de Thomson Airways para mejorar la experiencia de vuelo para sus pasajeros, es crear una zona de asientos sociales con espacio de cuatro a seis pasajeros. Este espacio está diseñado de manera que queda una fila frente a la otra con una mesa en medio, permitiendo así la interacción entre pasajeros.

Otra propuesta más futurista es la de Factory Design. La compañía tiene previsto introducir «cocoons» individuales para dormir en lugar de asientos. Estos asientos especiales están pensados para aprovechar mejor el interior de la cabina del avión, pero exigen una inversión considerable, por lo que de momento es una apuesta a largo plazo.

La aviación comercial cada vez es más asequible, lo permite que más gente viaje. A la larga, los fabricantes de aviones y aerolíneas necesitarán adaptar sus diseños a este crecimiento de la demanda, lo que debería ir acompañado de una optimización del espacio y la mejora de la experiencia de vuelo de los pasajeros. Lo que está claro es que por muy cómodo que sea un avión, lo más cómodo es la seguridad que te ofrece un buen piloto.

Ahora está por ver si estas innovaciones no chocan con las directrices de seguridad en vuelo y pueden obtener la certificación necesaria para ser implementadas en las cadenas de montaje de los fabricantes de aeronaves. Tiempo al tiempo…

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