Los grandes aviones como el Antonov 124, el Airbus Beluga, o el Super Guppy están siempre en el centro de las miradas debido a su gran envergadura y su capacidad de transportar cargas extremadamente grandes, como piezas de otros aviones, componentes de naves espaciales, o incluso otros aviones enteros.

Origen del avión Guppy

En la década de 1960 los Estados Unidos, sumergidos en plena carrera espacial, requerían por primera vez la necesidad de desplazar objetos de gran tamaño a otras partes de su territorio con la rapidez y eficiencia que solo el transporte aéreo puede garantizar. La NASA necesitaba enviar piezas que, aunque ligeras, tenían dimensiones gigantescas. Entre ellas, las que componían el gigantesco cohete Saturno V, que antes de finalizar la década habría de poner por primera vez un ser humano en la Luna.

Avión Pregnant Guppy

De esta necesidad surgió el primer Guppy, llamado Pregnant Guppy (Guppy embarazado) debido a que su aspecto recordaba el del pequeño pez tropical conocido por dar a luz a sus alevines en vez de poner huevos. Para su diseño se partió de la base de diversos modelos ya en servicio como  el B707, el Hércules o el Lockheed P-3 Orion. Este fue el primero de una línea de ocho aviones construido a lo largo de los años, de los cuales uno todavía permanece en servicio para la NASA.

En el Pregnant Guppy original, era la cola la que se separaba del avión para introducir la carga útil en la bodega, mientras que, en la evolución posterior, el Super Guppy, es la nariz la que se abre lateralmente para acceder a la enorme “panza” de la aeronave.

Evolución final del Super Guppy

En 1967, se amplió la familia Guppy con una versión Mini, que tenía un diámetro reducido de la bodega de carga de 18 pies (cinco metros y medio). De los dos prototipos que se construyeron, uno de ellos sufrió un accidente durante un vuelo de prueba que acabó con la vida de sus cuatro tripulantes.

Tres años después, salió la versión final del Guppy. El avión era todavía una mezcla, con la cabina, las alas y la cola provenientes de un 377, y el tren delantero de un Boeing 707. Los motores provenían del Lockheed P-3 Orion, un avión antisubmarino, pero con las hélices del avión de transporte militar C-130 Hercules.

 

Esta nueva versión atrajo el interés del extranjero y muy especialmente Europa, donde el principal competidor de Boeing, Airbus, estaba a punto de lanzar su primer avión bimotor de fuselaje ancho, el A300.

Finalmente, Airbus adquirió los derechos para fabricar el Super Guppy de Aero Spacelines, por lo que construyó otras dos unidades propias y las utilizó durante muchos años mientras avanzaba con su propio supertransporte: El Beluga.

Futuro del Super Guppy

Uno de los mayores desafíos para mantener una aeronave tan vieja en buen estado de funcionamiento, es abordar los problemas relacionados con los sistemas obsoletos. De modo que la NASA ha actualizado proactivamente algunos de los antiguos sistemas del avión a versiones más modernas antes del fin de su vida útil, a fin de adelantarse a posibles problemas a la vez que adapta las aeronaves a las condiciones que requiere el moderno transporte aéreo.

avión super guppy visto por dentro

El Super Guppy requiere, como sucedía en casi todos los aviones de transporte civiles o militares anteriores a la década de los 80,  de un ingeniero de vuelo además de piloto y copiloto. Particularmente durante el despegue y el aterrizaje –dos de las maniobras más comprometidas en cualquier operación aérea- esos tres miembros de la tripulación deben mantener una muy estrecha coordinación.

Despegue y aterrizaje del Super Guppy

Queremos que veáis como este magnífico y singular aeronave toma tierra en el aeropuerto.

¿Te imaginas llegar a pilotar un avión así? Logra tu sueño formándote como Piloto en EAS Barcelona

Desde finales de la década de 2000, el avión se ha utilizado para el transporte de componentes de la nueva nave espacial Orión desde las factorías donde se producen hasta las plantas de ensamblado. La NASA planea utilizar esta nueva nave espacial para futuras misiones tripuladas a la Luna y Marte.

Por el momento no hay planes de retirar del servicio activo el último ejemplar de la serie, y a la vista de los nuevos proyectos espaciales que se vislumbran en el horizonte, el Guppy seguirá surcando los cielos con enormes cargas en la bodega por bastante tiempo aún.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.